Volvemos a Roma, pero tan solo de refilón, porque en realidad de lo que hablaremos será del origen de uno de sus enemigos más temidos: los partos. Mucho antes de personajes como Craso o Marco Antonio sufrieran en carnes la dureza de las armas partas, en el siglo III antes de nuestra era cuando Arsaces I, fundador de su dinastía, el que empezaría a convertir a un pueblo nómada en una de las mayores potencias de sus tiempos, poniendo fin de paso al dominio seléucida de Mesopotamia. De todo esto nos hablará Sergio Alejo en Por los dioses. En Ivoox.
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